Poco se habla de la sazón que generaba una canción en los oyentes y que en la pandemia 2020 no solo se ocasionó un cambio en la salud, sino en la industria musical. Cansa esperar un sonido nuevo y terminar escuchando lo mismo en todas partes. Lo que antes era arte, ahora es una producción lineal para la masa. Y hasta tienen fecha de vencimiento: se hacen virales, se consumen hasta saturarse, se queman y finalmente desaparecen, dando paso a otros sencillos para seguir el mismo patrón.

Esta pandemia musical tiene dos grandes virus andantes. Primero, las redes sociales, que convierten cualquier hit en un chicle que se mastica y se desecha en segundos y lo otro, las disqueras, que se olvidaron de crear lo suyo o al menos de camuflarlo mejor.
Antes, el objetivo era que una canción durara en la memoria de la gente, no en la de una app. Abrís Tik Tok, Youtube o Instagram, y las tres te lanzan el mismo jingle y claro, su sistema prioriza la retención más que lo creativo. El algoritmo no descansa, te dispara esa canción que terminás odiando sin querer queriendo.
Pepas de Farruko sonó tanto que acabó siendo la alarma de todo boliche en Santa Cruz y no lo dudo que en otros lugares. Lo mismo pasó con Dance Monkey, nunca se calló. Beautiful things de Benson Boone tenía potencial hasta que llegaron al cementerio, Tik Tok. Y si hablamos de artistas, Doja Cat, una capa para lograr hits de 15 segundos y desaparecer en otros 15. Ya no se crean clásicos, se crean tendencias.
Lo más irónico es que a la industria le conviene que los hits duren poco. Cuanto más corta la vida de una canción, más rápido sale otra para reemplazarla. Apuestan por cantidad y no por calidad. Por eso, cada día hay un “nuevo” lanzamiento y los artistas sacan el triple de sencillos porque es la única manera de existir en la mente digital.
Antes de la pandemia, una canción era una experiencia completa: intros largas, variaciones de ritmo, instrumentos reales. Viva la Vida o Hips Don’t Lie tenían alma, escalas mayores y menores, no ese sonido plano de hoy. Duraban cuatro o cinco minutos, ahora 2:30 es el estándar.
Es más común escuchar un beat reciclado de los 80’s , como lo hizo Doja Cat con Paint The Town Red, sacado de walk on by.
Sin ir tan lejos, la canción del Mundial 2026, parece más la intro de Dora la Exploradora que un himno mundialista, pobre FIFA, no se lo merecen.

Más allá del uso de redes o reciclaje de música, las disqueras condicionan este cambio. Halsey lo dijo en una entrevista con Apple Music, su disquera no le permite sacar álbumes completos porque “no encajan con el estándar actual”. El resultado, millones de canciones idénticas, creadas para durar lo mismo que tu atención. Y, a ver, rescatar sonidos del pasado si bien es inevitable, pero el problema es que ahora todo se hace sin intención artística, solo por fórmula para generar dinero.
Aun así, no todo está perdido. Hay artistas que todavía apuestan por ser recordados por su estilo, como Billie Eilish con What Was I Made For?, que demostró que una canción puede ser viral y emocional al mismo tiempo. Hasta el reguetón old school tiene beats tan buenos que la gente los pone en un cumpleaños de niños.

Y, casi me olvido, de un tercer virus de esta pandemia, que en realidad, es el hospedador, vos. Solías sentir la canción, es por eso, cuando escuchás una rola antigua, no te da esa sensación de cringe o hartazgo, sino te da nostalgia de la buena.
Mientras, que, ahora ponés una canción X de fondo mientras scroléas y de aquí a un tiempo, te olvidás y si la escuchás de vuelta, te aseguro que la cambias en un 2×3. La música se volvió ruido y eso explica por qué nada nos pega igual.
No hay mal que por bien no venga, y aquí, sí aplica esta frase, porque, como toda pandemia, te empuja a cambiar y todo cambio inicia con uno mismo.
Capaz la verdadera revolución musical no va a venir de un nuevo artista, ni lo esperés, sino de un oyente, aburrido de la rutina auditiva. Detené tu scroll y volvé a escuchar con intención. Si te gusta la música india, metele, si es K-pop o turca, también. Que no te importe el idioma o género, sino el valor de sí mismo. Vos elegís si seguir bailando lo mismo o darle play a algo que te mueva de verdad.
Refrencias
Entrevista de Halsey: https://people.com/halsey-says-she-is-not-allowed-to-make-an-album-right-now-11813331
Music streaming and algorithmic routines: https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/13675494251329239